Polo de naranja, polo de limón o... ¿por qué se escapan los sueños?
/Mucha gente anda estos días post vacionales haciendo sus cábalas sobre el hecho de hacer ejercicio durante este curso que se inicia. La principal razón por la que la mayoría de gente decide qué actividad realizará es, o por la cercanía respecto a su casa o lugar de trabajo, o simplemente porque le gusta.
Las decisiones adecuadas siempre se toman con una buena mezcla de razón y corazón. Es por ello que, una cosa tan importante como el cuidado de nuestro cuerpo y mente, no podemos tomarla como si nos encontráramos delante de una tienda de helados con multitud de sabores, donde nuestra decisión es puramente por placer inmediato.
Los gimnasios, desgraciadamente, se han convertido también en largas listas de posibilidades que lo único que hace es confundirnos y alejarnos de conocer bien qué es lo que realmente necesitamos.
Para tomar buenas decisiones, son más importantes las preguntas que nos hacemos que las respuestas. Y para tomar la decisión de forma clara y eficaz deberíamos preguntarnos: ¿Qué ejercicio necesito hacer realmente?, ¿qué necesito en relación con mi edad, dolencias y características personales?, ¿qué disponibilidad tengo? Y no me refiero a disponibilidad de tiempo, sino de cabeza, es decir, ¿quiero realmente tomármelo en serio? Solo después de estas preguntas, habrá que pensar en el lugar más cercano o la actividad más placentera.
Como recordatorio -ya lo he contado en anteriores publicaciones– cualquier persona de mediana edad, debería de:
No pensar en hacer deporte, sino en hacer el entrenamiento adecuado.
Hacer deporte solo después de estar bien preparado. No es el deporte el que nos pondrá en forma, es el entrenamiento. El deporte es para divertirse y socializar.
Hacer un entrenamiento a su medida que contenga el trabajo de resistencia aeróbica, fuerza, flexibilidad, movilidad articular y coordinación adecuado a sus posibilidades. Todas estas cualidades, si no se entrenan a partir de los 40 años, pierden capacidad en sus funciones; si se entrenan, no.
Ejercicio específico para dolencias concretas: dolores de espalda, rodillas, artritis, artrosis, etc.
Si no quiere que se le escapen sus sueños, prepárese, pero prepárese bien. ¡Usted lo vale!
*Para cualquier duda a la hora de responder las preguntas propuestas, no duden en ponerse en contacto conmigo; les responderé con interés.
