Si corremos todo el día, ¿nos hace falta entrenar?
/El otro día leí que la empresa de supermercados Sorli abría un centro en el que unía un supermercado a un gimnasio. Los propietarios del mismo argumentaban que la gente, cada vez más, disponía de menos tiempo, con lo que se disponían a ofrecerles una alimentación preparada en el supermercado situado junto a su gimnasio. De esta manera, aprovecharían al máximo de su tiempo.
Fue entonces cuando me pregunté: ¿Lo que la gente necesita es realmente lo que cree que necesita? ¿Por qué la gente dispone de tan poco tiempo? ¿A qué lo dedican? ¿Tienen tiempo para las redes sociales y no para comer o ir al gimnasio?
También me planteé la siguiente cuestión: cuando uno se pasa el día corriendo de un lado a otro, ¿debemos ponerle el gimnasio al alcance para que pueda entrenar? ¿Realmente necesita entrenar alguien que se pasa el día corriendo?
En definitiva: valga la ironía, pero el que se pasa el día corriendo, no tiene tiempo para escuchar y menos para responder a todas esas preguntas… Como dijo una vez el editor Jaume Vallcorba: “edito los libros que la gente todavía no sabe que necesita”.
El negocio se hace ofreciendo a la gente lo que cree que necesita. No obstante, lo que realmente se necesita es comer bien y de manera sana, es decir, con productos naturales, no precocinados, cocinados por uno mismo y consumirlos de manera comedida y con calma. Además de eso, se debe realizar ejercicio adecuadamente, esto es: dedicando el tiempo necesario para hacerlo, alejado de la vorágine cotidiana, efectuando un ejercicio en conciencia, persuadido de lo que se hace, de manera personalizada y que combine resistencia, fuerza, flexibilidad y coordinación.
En fin, los que desean tener una mejor salud o mejorar su rendimiento físico no necesitan servicios que les permitan continuar con su ritmo frenético, sino los que les faciliten bajarse de ese tren estresante y perjudicial, para centrarse en correr y entrenar bien y, así, volver a subirse a un tren, pero ya en mejor estado de forma, tanto de alma, como de cuerpo.
